Me despeloto vivo, lo que se dice vivo, con este video delirante de un culebrón alocado… Ando que no se lo tuvieron que pasar en grande rodando tan desproporcionada escena de violencia doméstica. FIGHT!!!
AQUI otro cachondeo padre…
Me despeloto vivo, lo que se dice vivo, con este video delirante de un culebrón alocado… Ando que no se lo tuvieron que pasar en grande rodando tan desproporcionada escena de violencia doméstica. FIGHT!!!
AQUI otro cachondeo padre…
Estas cosas tan modernas e inservibles se encuentra uno en sus periplos de hotel en hotel… Y esta vez me ha dado por grabarlo…
Atención también a ESTE VIDEO, concretamente pinchen los interesados en oírme hablar más de la cuenta en el minuto 8:30 y en el 31.
Cómo anda el patio con el fenómeno zombie. No hubiera apostado, ni por asomo, que la serie “The Walking Dead” iba a funcionar tan bien de audiencia en su emisión tardía en La Sexta. Hizo en torno a un 16 de share hace unos días, una cifra nada desdeñable, especialmente tratándose de este canal, convirtiéndose en el estreno más fuerte de la historia (breve) de la cadena. Pensaba, iluso, que la gente que perseguimos este tipo de material lo vemos según se cuelga en la red, saciando nuestra ansiedad del tirón los muy interesados. Estaba disponible desde finales del pasado año y todo apuntaba a que se repitiese lo que ocurría en su día con “Lost”: los seguidores fehacientes del culebrón fantástico del nuevo milenio no lo veían en sus emisiones en canales nacionales (pésimas, por otra parte). Pero no, parece que, aparte de los fans fatales de los cadáveres andantes, hay un gran público interesado en un producto así. Un producto que, por otra parte, difiere sobremanera del material de partida, el cómic de “Los muertos vivientes”, y no para bien.
La serie de televisión empieza con buen pulso e imágenes impactantes. Su primer capítulo engancha, con escenas gore de lo más explícitas, algo chocante en los tiempos que corren, que parece que están cambiando, o al menos en la ventana electrónica, porque “Spartacus: Blood & Sand”, por tomar otro ejemplo, cuenta también con toneladas de cubos de rojo líquido elemento. Sangre y tripas a mansalva. Volviendo al terreno de los no-muertos, las viñetas superan por goleada a las imágenes catódicas, un dato que, evidentemente, se la suda al espectador medio. “The Walking Dead” empieza arriba para caer en picado, capítulo a capítulo. La cuarta entrega, la escrita enteramente por Kirkman, creador de los tebeos originales, es, curiosamente, la más floja del lote. Los dos últimos episodios de la primera temporada, el 5 y el 6, son directamente soporíferos. Sin embargo, la cosa chuta, la serie funciona para la masa y las historietas quizás –ojalá- se aprovechen de la coyuntura para subir algo sus ventas. Lo que uno sigue sin entender es por qué compran los derechos de éste o aquel cómic para luego hacer con la historia lo que se les pone en los cojones. Carece de sentido la maniobra, máxime cuando se parte de un título de culto que no arrasa en ventas, como es el caso, aunque se defienda mínimamente en el mercado. El caso es que la audiencia manda y “The Walking Dead” seguirá adelante, probablemente por mucho tiempo, alejándose de las intenciones del tebeo, del que ya hablé AQUI (aprovecho para rescatar ESTE POST anterior que versa sobre zombicomix). Pues bueno, pues vale… ¡vivan los zombies!
Para el que quiera escuchar las charlas de la jornadas “Nuevas series, nuevas ficciones” donde participé hace un par de semanas en Donosti, en la Facultad de Derecho de la UPV y en el Centro Cultural Ernest Lluch, lo puede hacer pinchando AQUI.
Ya ha salido a la luz el cartel de este año de la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, la último del inefable, el insigne, el gran REBOR, que a partir del año próximo se encargará del ZINEMALDIA. Un nombramiento de los más coherente para una de las personas más currantas que conozco en esto de los festivales del cine, del que he aprendido un huevo y sigo haciéndolo. ¡Maestro, a partir de ahora tendrás que meterte la camisa por dentro del pantalón!
Y… qué ganas de ver esto… ¿no? He sufrido varias erecciones. El que aún no haya descubierto EL COMIC de partida merece una paliza con un extintor.
Hace unos días entrevisté a Flipy para EL CORREO, salió AQUI, pero la cosa quedó recortada, para variar, así que aquí rescato el texto completo, donde hablamos de maravillosas conexiones en el espacio-tiempo, de Marta Etura, de “Muchachada Nui”, de Peñíscola y el musical de “Evil Dead”, su próximo proyecto…
A Enrique Pérez Vergara pocos le llaman por su verdadero nombre. Los que le conocemos desde hace tiempo le llamamos Kike, pero para los televidentes españoles siempre será Flipy. Popular gracias a su papel de científico chiflado en “El hormiguero”, este monologuista madrileño del 74 ha encontrado su público potencial entre los más pequeños. Tras vender miles de juguetes con su imagen, ahora le toca estrenar una película dirigida especialmente a la chavalada, “Campamento Flipy”, una oda a las comedias de los años ochenta que mezcla cine teenager, títulos de culto como “Big” o “Regreso al futuro” y las chaladuras de la tropa de “Muchachada Nui”. Carlos Areces, Ernesto Sevilla y Raúl Cimas forman parte del reparto, junto a Pablo Carbonell y Pedro Reyes. Cómicos de ayer y de hoy unidos en busca de la carcajada adolescente. ¿La excusa? Nuestro interlocutor interpreta a un niño que un día despierta siendo adulto, o eso parece, y la lía parda en un campamento de verano.
-La película la dirige tu hermano, Rafa Parbus, con el cual has montado la productora Hill Valley, nombre que remite a “Regreso al futuro”. Vamos al pasado. Todavía me acuerdo cuando os conocí en las oficinas de la discográfica Subterfuge a finales de los 90, en plena efervescencia de la escena independiente. ¿Qué recuerdas de aquella época?
Mantenemos la misma filosofía de entonces. Me hace ilusión recordar todo aquello. Realmente fueron nuestros comienzos, rodar videoclips… Luego nos independizamos, pasamos a la publicidad, luego la tele… y ahora el cine. Me acuerdo del primer trabajo que hicimos, una cabecera de Subterfuge con Marta Etura.
-Probablemente de sus primeros trabajos, cuando no era todavía conocida.
¡Qué gracia! Me hizo ilusión cuando le dieron el Goya. Montamos Twin Freaks, que era el brazo audiovisual de Subterfuge. El primer videoclip que hicimos, con Marta además, fue de Fangoria (ver AQUI), luego vinieron Mercromina y más grupos.
-En Mercromina tocaba Enrique Borrajeros, que ha hecho la música de “Muchachada Nui” o “La hora de José Mota”, programas que habéis producido.
Sí, todo se conecta. Casualidad la banda sonora de “Campamento Flipy” la edita Subterfuge. Es de agradecer, porque ahora nadie se anima a sacar un disco físico. Canto una versión de “Caca, Culo, Pedo, Pis”, que tocaban “Los Punkitos” en “Las aventuras de Enrique y Ana”.
Como ya pasó AQUI, vuelvo a hacer acto de presencia en QUE VIDA MAS TRISTE… uf… reuf… (atención a la foto caspa)
Esta vez hago un cameo en su último capítulo (quizás para siempre), que promete superar la conclusión de LOST… ¡A tope en el Chiripas!