Zooooom
Pinchad AQUÃ y flipad un poquito…
… a algo menos serio. De la REFLEXION a la EVASION, el espÃritu de este tontiblog…
Tanto hablar del ROCKY HORROR y me entero de esto:
Mi excelso ex-compi de piso, conversador nato, melómano compulsivo, cinéfago confeso, ha abierto su propio blog, de sugestivo nombre: GRITOS EN EL CINE MUDO. Seguidle la pista, es la única persona con la que he logrado convivir taaaaaaaaanto tiempo, un pilón de años, y creo que no lograré superar ese record jamás. Qué pena que seamos heterosexuales, amigo Juan. La relación perfecta: cada uno con su habitación, su baño, sus discos… Y verse poco, tipo Lady Halcon. Llevo ya unos años viviendo sólo, más feliz que el copón, pero se echan de menos esas conversaciones nocturnas poniendo a caldo a quién lo pide a gritos, haw, haw, haw!!! ¡¡¡Bienvenido a la blogosfera, compañero!!!
Después de hablar de fútbol, toca un post de zombies, temas que van bastante unidos. Rescato tardÃamente mi última columna dominical de EL CORREO, detalle que aprovecho para recomendar un paseo por los BLOGS del periódico, especialmente, por la temática, PANTALLAZOS y EVADIDOS. En este último Carlos Benito se lo curra de lo lindo…

ZOMBIMANIA
¿Se imagina, inefable lector, un mundo sin supermercados, sin correo, sin televisión por cable, sin gobierno…? La excelente serie Los muertos vivientes (Planeta DeAgostini) plantea un planeta desolado, donde reina el caos, poblado por cadáveres andantes que acosan a los humanos supervivientes. Aunque nos suene, no es más de lo mismo.
El (sub)género de los muertos vivientes ha dado algunas de las mejores pelÃculas de horror de la historia del cine debido a su capacidad para elaborar metáforas sobre la condición humana. CorrÃa el emblemático año 1968 cuando La noche de los muertos vivientes revolucionó las constantes del celuloide terrorÃfico gracias a su renovador planteamiento, estético y expresivo. La cinta lanzó al estrellato a los no-muertos apocalÃpticos, alejados de ritos vudús, más cercanos a nosotros, mientras planteaba una exquisita parábola social. Bajo la influencia de este clásico indiscutible nace el cómic Los muertos vivientes, con guión de Robert Kirkman e ilustraciones de Charlie Adlard (excepto el primer tomo, dibujado por Tony Moore). Una extraña epidemia sirve de manida excusa para hacer una radiografÃa en viñetas del ser humano, una especie en extinción. El relato disecciona hábilmente, yendo más allá que cualquier filme conocido sobre el tema, las relaciones humanas y nuestra posible reacción en el caso de que todo lo que conocemos se fuera al garete. La supervivencia y la responsabilidad sustituyen a todo lo superfluo en un culebrón escalofriante donde afloran los bajos instintos. Cuatro volúmenes de esta indispensable serie, cruda y crÃtica, están disponibles en nuestras librerÃas, recordándonos que, en una sociedad en descomposición, el mal que puede acabar con nuestra civilización somos nosotros mismos. Los zombis son una proyección de los vivos.
He vuelto. Siento no haber estado por aquà demasiado, o casi nada, esta semana, pero mis múltiples tareas me sobrepasan. He estado en Vitoria, en el comité de ayuda a la Creación de Montehermoso, en el área de audiovisuales. Ya que no me dan subvenciones, me toca darlas a mi. ¡Qué bonito! Eternas contradicciones a mi alrededor. Aparte, dos mesas redondas sobre Naves silenciosas y El último hombre vivo, noche pinchadiscos en el Tupperware que ya anuncié y, sobre todo, dos dÃas de rodaje de un nuevo videoclip, esta vez de ELA. En apenas unos meses estoy recuperando mi carrera de realizador a pasos agigantados. Del gore a EL SUEÑO DE MORFEO. ¿Qué será lo próximo? Espero insultos al respecto, de pequeño burgués para arriba, haw, haw, haw!!!
TenÃa apuntada una recomendación teatral desde la semana pasada. Hay dÃas en los que es mejor quedarse en la cama. Se quema el tostador porque le da la gana, se rompe una estanterÃa y caen miles de tebeos sobre las pelusas del suelo, la lavadora da un último suspiro y los calzoncillos flotan por la cocina, el teléfono fijo dice adiós por la cara, llega una factura que ha salido de la nada y, para colmo, te quedas con la bomba del baño en la mano. Afortunadamente, pude aliviar mi cara de tonto y ese dÃa gris a enterrar en una función carcajeante de obligada visión para aquellos que habitáis en la capital. A la mierda Mamma MÃa!, Hoy no me puedo levantar y demás montajes para turistas de fin de semana.

Del 18 de Abril al 28 de Mayo, de martes a domingo, el Teatro Alfil programa EL RINCON DE LA BORRACHA, un libreto del inmenso Secun de la Rosa, un tipo que sabe lo que hace y lo que escribe. Dirige, actúa y se marca un guión que logra arrancarte la carcajada mientras te cuela con sarcasmo una aguda mirada crÃtica a los urbanitas de hoy en dÃa. Se pasa volando, y quieres repetir. Natalie Pinot, Helena Castañeda y Raúl Jiménez acompañan sobre las tablas a este cómico de raza, polivalente y cáustico, que se defiende como pez en el agua en el terreno de la comedia agridulce. La compañÃa es Radio Rara, y ya estáis tardando en echaros unas risas, infraseres…
¿Algún dÃa alguien podrá hacer algo como ESTO en nuestras fronteras? Por si alguno todavÃa no habÃa tenido la suerte de disfrutar con un video tan inquietante como fascinante.
Y para contrarrestar los efectos nocivos sobre la mente del chico de goma, un CARAMELO menos envenenado.
Y ya… ¡el DESPIPORRE!
Un triple programa sumamente delirante.