Pues ya me he visto el final del primer volumen de HEROES, la serie de moda entre freaks de variado pelaje, y he de decir que me habían puesto tan por los suelos el desenlace final que no me ha parecido tan horrible. El problema no es cómo acaba el asunto, que tiene coherencia y va en la línea insulsa de toda la historia, si no cómo está hecho y contado, con una pobreza de medios y desidia sorprendente. Da la sensación de que no tenían pasta suficiente ni para pagar a los figurantes. La gran batalla final que todos imaginábamos es una reyerta tontorrona, con un par de mamporros, en una plaza desolada. Da la sensación de que estamos ante una función teatral o algo así, ¿no?
Dejo los spoilers para los comments, pero está claro que HEROESmola más por la temática comiquera que vertebra la serie que por lo que es en sí. Nos gusta el rollo superhéroes y tal, la infancia recuperada (lo que tienen que flipar los infantes con esto), pero no convence cómo está resuelto el tinglado, tan ingenuamente. Da para un culebrón fantástico que engancha a base de giros y cliffhangers a todo trapo, pero no se puede buscar más, no es LOST. Sin duda,el planteamiento puede dar bastante más juego.
Un culebrón con chispa. ¿Una saga épica sin enjundia?
Os dejo con el mejor plano de todo la serie, el más inquietante:
Anoche fui abducido por la segunda gala de Factor X. Les dieron patadón a las Ladys, que salieron con un pelo cardado marujil de asustar y destriparon el clásico Walk like an egyptian de las Bangles con un inglispitinglis digno de un curso en un Opening de barrio dos días antes de chapar. Casi se cae Aylin, nuestra querida otakugothic-fashion, otra de mis favoritas, tan tímida ella. ¡Qué tensión, amigos! Esos silencios de la pijo-jueza Eva Perales antes de dar su veredicto final. Qué soltura al lado de Miqui Puig, más perdido que yo después de ver el último capítulo de la tercera season de Lost (la de tobas que le van a caer cuando toque en el Summercase). Volvió a arrasar Angy, esa maravillosa Pink vs. La Juani que saca el Humbert Humbert que hay dentro de mí. Además, he descubierto que la muy frika de Bershka tiene un grupo de instituto, todo chicas, las Obscene Dream, que versionean a los Millencolin, ¡toma ya!…
Es difícil que me quede un sábado por la noche en casa, pero, al margen de llevar arrastrando un juergón inesperado desde el jueves (tras la entrega de premios de Fotogramas en corto acabamos hasta las mil y quinientas en un karaoke donde se puede cenar a deshoras), entré en un vórtice espacio-temporal con los últimos capítulos de la tercera temporada de Lost, léase Perdidos. Impresionante final, un colofón de aplauso y pataleo en el sofá: el aplauso por su sorprendente despedida y el pataleo porque la serie no volverá a alucinar nuestras retinas hasta el año que viene (ya cuento los días).
—-¡¡¡ATENCION SPOILERS A SACO!!!—-
Tras una primera temporada de quitar el hipo, la segunda season de Lost no me fascinó demasiado, salvo su inicio y final, pero esta tercera ha vuelto a poner el listón muy alto, con esos primeros capítulos que remitían a El Planeta de los Simios y el cabronazo de Ben revelándose como uno de los villanos más carismáticos que ha dado la ventana electrónica en tiempo. Con algún inevitable altibajo, con episodios de transición sin demasiada chicha pero entretenidos, incluido un entrañable homenaje a Tales from the Crypt & Co. con el relato de la pareja de ladrones de diamantes enterrados vivos, esta tercera entrega ha descrito, con los cliffhangers habituales, algunos de quitarse el sombrero, una guerra aparentemente irracional en la que ni los unos son tan buenos ni los otros son tan malos. La supervivencia saca lo mejor y lo peor de cada uno.
Estatercera temporada nos ha deleitado con algunos momentos muy inquietantes, como la secuencia de Ben y Locke intentando entablar contacto con Jacob (pinchad, pinchad AQUÍ). Hacía tiempo que no me daban tan mal rollo unas imágenes, por no hablar de ese momento tan magistral como escalofriante en el que Ben mata a su padre y los hostiles exterminan a todo bicho viviente de Dharma a base de gas letal. Chapeau!!!
Y el flash forward del último capítulo, aunque me lo olía desde el principio, me heló la sangre. ¡Qué final, hijosdeciemilputas! Se abre un nuevo abanico de posibilidades de mayúsculas consecuencias (intuyo).
Y con Lost no tengo la sensación de que me están tomando el pelo, como con Heroes o Prison Break (la conclusión de la segunda temporada del yogurín tatuado nos deja como al principio de la primera, con una sensación de punto de no retorno marcadamente molesta, de los superhéroes pijos ya hablaré próximamente). Los cabrones de los guionistas encajan las piezas del puzzle poco a poco, sin prisa pero sin pausa, dilatando hábilmente la acción y la resolución de enigmas en beneficio del espectáculo. Vamos, como en Los Serrano.
Entre las muchas teorías que se barajan para entender Perdidos, ya podemos echar por tierra que están muertos, o que pasean por el purgatorio y cosas por el estilo. Está claro que están inmersos en una paranoia espacio-temporal. Atención a este ABRACADABRANTE video (algún fan fatal ha puesto una secuencia al revés y se escucha algo espeluznante)…
Aún sigo shockeado, y me sigo haciendo preguntas:
-¿Quién ha muerto en el funeral del flash forward del capítulo final?
Los surrealistas castings del programa televisivo Factor X me han parecido lo más delirante e impagable que he visto en tiempo. Absolutamente hipnotizado por la colección de infrafreakies que lo han dado todo delante de tres jueces deslenguados, pasados de rosca y cabronazos, que se han despachado a gusto con más de un aspirante a rutilante estrella. Lo de rutilante es un decir, porque la televisión da fama, pero algunos la sobredimensionan y se creen que por entrar en un concurso de estos, su vida va a cambiar por completo, hasta el infinito y más allá. Es posible que cambie, pero quizás a peor. ¡Mucho peor! Vamos, que no saben dónde se meten ni por asomo. Atención a este video, esta perla en bruto, que la mayoría ya habréis visto, pero merece ser rescatada a saco. La concursante da entre risa y miedo. Es inquietante. ¡Maldita loca!
(hay más suculentos videos colgados en internet, del Factor X ibérico y de otros países)
Sueños rotos. Ilusiones descuajeringadas. Lloreras, abrazos, ¡poemas sin rima! Los montajes de imagen son de traca, con musiquillas que enfatizan los momentos lacrimógenos. Los descartados quieren pegar, matar, morir… Siempre he pasado de OT y esas mierdas, pero esta metáfora audiovisual sobre al sociedad que nos rodea me ha tocado hondo. Una pena la gala, una santa caspa de proporciones mayúsculas, un gallinero donde el público grita y brama como en un campo de fútbol mientras los proyectos de cantantes lo intentan dar todo embriagados por los nervios. Y los tres mangarranes que deciden quien vive y quien muere -a modo de supervillanos- se lo pasan pipa metiéndose con el personal con mala baba de patio de colegio. Yo, dada mi pedofilia latente, ya tengo mi artista ganador, adivinen cual… ¡y va a arrasar!
*¿Qué pensarán los seguidores del universo X-MEN del nombrecito del programa? Propongo un Factor X con políticos.
“La series españolas son descabelladamente largas, concebimos los episodios como largometrajes, los profesionales americanos se llevan las manos a la cabeza cuando ven lo que hacemos, combinamos drama y comedia, todo en tonos blancos que no molesten a nadie, para conseguir el mayor share posible”.
Va a ser verdad. Lo han dicho los responsables del libro “De los Serrano a Cuéntame” (qué sugestivo título).
Hacer ficción made in Spain resulta más caro que comprar series extranjeras. No hay quien arriesgue la viruta, sobre todo las teles. A “Cuenta atrás”, la nueva serie de Cuatro, no le fue mal en su estreno. La propuesta no funciona como debería funcionar, a falta de ver nuevas entregas, le falta un hervor (léase mejores guiones y mano de hierro tras las cámaras), pero hay que aplaudir el esfuerzo de produción. Por ahí tienen que ir los tiros en un futuro… o estamos… ¿perdidos?
Por cierto, anoche entré por primera vez en el Second Life, animado por mi amigo del alma JL, un cybermonstruo. En Second Life puedes volar y en dos minutos el personaje ya estaba copulando como una bestia. Creo que no voy a entrar NUNCA MAS.
Animaros con el concurso del anterior post, ¡malditos!
Este domingo 21 de enero comienza el ciclo de cine independiente LA NOCHE SUNDANCE, que Antena 3 emitirá en su canal de TDT ANTENA.NEOX.
Se anuncia así: LA NOCHE SUNDANCE es un programa que permitirá a los cinéfilos poder disfrutar cada domingo por la noche de una película independiente que tras su paso por el prestigioso Festival de Sundance, se convirtió en un título de culto. Cada emisión vendrá acompañada de los comentarios y opiniones de críticos y expertos como Jesús Palacios, Roberto Cueto, Antonio Weinrichter, Antonio Trashorras, Sergi Sánchez y Borja Crespo.
Las primeras películas programadas son: Oldboy (21-01-07), Saalam Bombay (28-01-07), You can count on me (04-02-07), Primer (11-02-07), Poison (18-02-07), La vida y nada más (25-02-07), Heavy (04-03-07), Party Monster (11-03-07), Temporada de patos (18-03-07), Dossier 51 (25-03-07), Pusher (01-04-07), Swoon (08-04-07) y Mala Sangre (15-04-07). También los cortometrajes tendrán un papel importante en el programa: Cashback, 7:35 de la mañana, El tren de la bruja…
Tras sufrir las entradas de todo tipo de fauna, conocida y desconocida, que insiste en preguntarme, generalmente bajo los efectos del alcohol, con nocturnidad y alevosía, cuál es mi capítulo de QVMT, aquí lo coloco directamente del TuTubo, para saciar esa curiosidad inaudita. Y sí, sí, que siiiiiiiiiiiiiiiii… está basado en “hechos reales”. Ya me voy a poner un día de estos a escribir un episodio para la nueva temporada, que está flojita (haw, haw, haw!!!), así la termino de hundir…
Hoy 24 de Diciembre a las 22:40 h, cuando todo el personal está cebándose y bebiendo más de la cuenta en alegre comunidad, se emite por ETB 1 el programa sobre el último disco de Kepa Junkera que incluye mi clip de la canción Reno y trabajos de otros realizadores como Mikel Clemente, Josu Venero o Aitzol Aramaio.
* Borja Crespo escribe, dibuja, hace cortos, monta saraos y a veces piensa. Nació en los setenta, creció en los ochenta y en los noventa se dejó el pelo largo. Cinéfago confeso, de enfermedad crónica. Incuba el virus del cómic.