Queda poco…
… muy poco, para el estreno de LOS CRONOCRIMENES. AQUI va un aperitivo… Seguiremos informando, que la cosa está calentita.
… muy poco, para el estreno de LOS CRONOCRIMENES. AQUI va un aperitivo… Seguiremos informando, que la cosa está calentita.
Ha muerto Stan Winston, mago de los sueños, rey de los FX, un nombre mítico en el cine fantástico de los últimos tiempos, presente en numerosas cintas de culto del género. Pudimos verle en persona el pasado año en el festival de Sitges…
Descanse en paz, maestro…
… al borde de una explosión de feromonas…

La he visto en el pase de prensa, y como últimamente estoy parco en palabras a la hora de hablar de películas, la voy a resumir con una:
E-M-P-A-L-A-G-O.
Cruda…
… sin concesiones…

La familia…
… el orden…
… y la ley.
¡Y Marisa Tomei!
… la mayoría de revistas que se hacen llamar de tendencias, esas (gratuitas) marcadas por la publicidad, no dudan en dar la brasa con estar a la última, hablando de grupos de música que rompen la pana, de diseñadores adelantados a su tiempo, de Djs modernos que te cagas, de modas de moda, el futuro ya está aquí, y, por el contrario, cuando se ponen a hablar de cine, son tan rancias y predecibles, esgrimiendo contenidos y gustos que encajarían perfectamente en cualquier puplicación desfasada, echando mano de tópicos, aplaudiendo, como si lo acabasen de descubrir, cierto cine de autor desgastado???

Me ha gustado esta película. La típica que, a priori, no la tienes mucho en cuenta. De hecho, pasó bastante desapercibida en su momento. Pero oigan, me ha molado mucho la dirección artística, los pequeños detalles aquí y allá, y la historia va al grano: 90 minutos del tirón, nada sobra. Maravillosamente hortera. Rescaten este cuento mágico si les va el tema de la infancia recuperada, el peterpanismo y la muerte… Dustin Hoffman, deliciosamente histriónico, se marca algunas frases que conviene recordar, entre ellas: “para solucionar los reveses de la vida no vale sólo con pasar página, también hay que seguir leyendo”.
¡Toma TuTubo!
Se recomienda poner el volumen a tope, para liberar estrés de cara al fin de semana… Yippi-ka-yei, motherfucker!!!
Ya se colgó en su día en los comments, aquí con subtítulos en castellano.
“En mi infancia, yo iba a las salas como una fiesta, con amigos, vecinos… Era una acción social, surgían amigos, amores…”. (Theo Angelopoulos)
“El cine, cuando nació, se le llamaba el teatro de los pobres. La evolución tecnológica y los poderes establecidos han encerrado el cine en la privacidad doméstica…”. (Víctor Erice)
(de una entrevista a don bandas publicada el fin de semana en EL PAIS)
Aprovechando la coyuntura: se ha creado una asociación en favor de los intereses y la defensa del cortometraje. Está detrás gente que aprecio mucho, así que nos toca a todos los interesados apoyar la necesaria iniciativa…
El señor este de la foto no es un etarra en búsqueda y captura, es Don Patxi Urquijo, el mejor profesor que he tenido nunca. Defensor a muerte del western, sobre el que ha escrito varios libros, y el celuloide de género, a veces se pone detrás de la cámara (el pasado domingo estrenó TRES, su último corto, en el Círculo de BB.AA. de Madrid, confirmando que sabe tanto que está pasado de vueltas, ja ja!!!). Me dio clase de cine en la Facultad de BB.AA. y ahora nos ha liado con ESTO para verano. Me veo dando el curso en bermudas… Me toca, como no, dar la brasa sobre el fantaterror…
Por cierto, con tanta historia en la cabeza aún no les había recomendado ¡¡¡CRONOCRIMENES, EL JUEGO!!! (seguro que para algunos llego tarde)
Y me lo he pasado como un niño grande. El guión es lo más flojo del conjunto, no está a la altura del trabajo de Spielberg, pero si no te haces demasiadas preguntas durante la proyección, o ninguna, y menos a la salida de la sala, la cosa va rodada, y nunca mejor dicho. Esto es recuperar el sentido del espectáculo. Esto es cine de acción y aventuras, celuloide de entretenimiento. Te subes a la noria en el parque de atracciones y no paras, de barraca en barraca. Hay de todo, incluso los toques de humor para todos los públicos no molestan. El cine de evasión con mayúsculas todavía no ha muerto.

“Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal” tiene lo mejor de toda la serie y, mal que me pese (perdonable), lo peor de “La última cruzada”, aunque más de uno lo agradecerá (mi favorita es “El templo maldito”, la más oscura). Al margen del hortera desenlace, y de alguna (inevitable) caída de ritmo, el show de más de dos horas se pasa en un suspiro. Los actores, todos, excepcionales, con una Cate Blanchett hipnótica.
Y hay imágenes… ¡uf! ¡Míticas!
Evidentemente, es difícil escribir de la película sin destriparla, así que con estas líneas o dejo, y un solo…
… ¡¡¡SPOOOOOOOILER!!! …
(¡absténganse de seguir leyendo hasta que la vean, infrafreaks!)
El bueno de Indie sobrevive a un ataque nuclear, a la bomba atómica, aunque no… ¡al matrimonio! La imagen de Harrison Ford contemplando el gigantesco hongo atómico es de una belleza inquietante de quitar el hipo… Permanecerá por siempre en mi retina.