Contundente…
Perjudicada queda “Celda 211″ tras ver esta densa e inquietante pieza, crónica visceral y punzante del ascenso de un pringado a las altas esferas de la mafia, muy por encima de la adaptación cinematográfica de “Gomorra”, comparando inevitablemente cintas cercanas en el tiempo con puntos en común. Este puñetazo al estómago te lo crees. Y duele. Contiene algunos pasajes desasosegantes, narrados con vigor, con concesiones al ensoñamiento. Retrato de una realidad que está ahí y preferimos no ver. El cine vuelve a mostrarnos el lado oscuro de la vida, sin necesidad de hacer el salvaje. ¡Vayan corriendo a verla!
