¡¡¡ Pagafantas del mundo, uníos !!!
“Es un término muy utilizado para referirse al pringado pegado a la chica guapa, el que no tiene ninguna posibilidad de ligársela pero que está acechando por si cae algo. Ella lo ve como amigo y jamás se ha planteado que el chaval tenga ningún peligro sexual. A mí me lo empezó a llamar un amigo, Borja Crespo, un día que me vio hacer el gilipollas con una chica”.
Borja Cobeaga en el periódico Gara el pasado verano, en la presentación del rodaje de su ópera prima, PAGAFANTAS. Aquí tenéis el trailer del filme, que coproduce Arsénico con nuestra filial Sayaka.
El “pagafantismo” es un mal extendido especialmente en Euskadi. Cobe & Co. ya exprimieron el tema con éxito en los primeros tiempos del programa de televisión “Vaya semanita”, donde participaba ese genio de la comedia que se llama Gorka Otxoa, protagonista de la película. El término lo llevamos utilizando desde hace mucho tiempo, antes incluso, muchos antes, de que se pusiera de moda en internet con “el video de la emo y la metalera”.
PAGAFANTAS nos va a hacer ricos. Se presenta en unos días en el festival de Málaga, esa válvula de escape para el ego del cine español. No es una comedia al uso, tiene muy mala hostia. Mucha. En Euskadi debería ir en masa a la sala toda la muchachada, como acto terapéutico colectivo. Muchos se identificarán con algunos pasajes de la obra de Cobe. A ratos es una película de terror. Todo empezó con “Vaya semanita”, y una noche en la que nos burlamos de él, llamándole… ¡¡¡PAGAFANTAS!!! (aunque luego esa chica acabó siendo su novia, y en la cinta hay una pequeña venganza, haw, haw, haw!!!)